Lana: regulación de humedad y cuidado antipolilla
La lana regula humedad y neutraliza olores gracias a la lanolina. Mucho se cuida sin lavar: ventílala al aire frío y seco. Cuando toque limpieza, usa agua fría, movimientos mínimos y jabón específico, evitando choques térmicos que afieltran. Seca en horizontal, lejos del sol directo. Contra polillas, prioriza prevención: guarda limpia, emplea cedro, lavanda o bolsas herméticas fuera de temporada. Congelar una noche piezas sospechosas ayuda a romper ciclos. La dulce constancia protege tu manta favorita y prolonga su abrazo durante inviernos enteros.